viernes, 12 de febrero de 2016

Diferencia entre polvos compactos y polvos sueltos


Los polvos compactos y los polvos sueltos son productos que tienen su importancia en el mundo del maquillaje. Ambos nos ayudan a mejorarlo y a menudo son los grandes olvidados, ya que nos cuesta diferenciar entre ellos. Vamos a ver qué son y para qué sirven.

Polvos compactos




Es una base de maquillaje en formato de polvos compactos, como su nombre indica. Se puede utilizar de dos formas:
- Después de la crema hidratante, como base de maquillaje.
- Después de la base fluida, para sellar el maquillaje y matificar brillos. 

Si los utilizamos como base de maquillaje, con este producto logramos una cobertura ligera, un acabado en la piel como de no maquillada, es decir, un maquillaje tenue de baja cobertura y natural, unificando el tono y reduciendo los brillos, ya que proporciona un acabado mate.
Son perfectos para pieles normales, mixtas y grasas, porque absorben el exceso de grasa de la piel.

Si los utilizamos después de la base fluida, lograremos sellar el maquillaje, matificar brillos y alargar la duración del mismo. 

Se aplican por todo el rostro con una esponjita o con una brocha gorda tupida. Si optas por ésta última, no olvides sacudir la brocha para retirar el exceso de producto, ya que un exceso de polvos en tu piel puede hacer que se vea acartonada. Se trata de dar suavidad al rostro con un velo de maquillaje, lo que llamamos "piel de melocotón".


Los polvos compactos son perfectos para retocar tu maquillaje. Puedes llevarlos en tu bolso y retocar y matificar los brillos que vayan saliendo con el paso de las horas.


Polvos sueltos




Son polvos en textura suelta. Son otro básico de maquillaje, pero su función es algo diferente a la de los polvos compactos.

La función principal de estos polvos es la de matificar.
Se aplican sobre el maquillaje en la zona T del rostro como toque final para matificar brillos.
También puedes aplicarlos por todo el rostro para fijar y alargar la duración del maquillaje, pero tenemos que tener claro que estos polvos no son una base de maquillaje, sino un complemento al mismo.

Inicialmente sólo los había en color blanco, los cuales al contacto con la piel se vuelven incoloros, transparentes (de ahí su nombre de polvos traslúcidos), pero ahora podemos encontrarlos también en diferentes tonos, que nos ayudarán a reforzar el tono de nuestra base. A mí personalmente me siguen gustando más los translúcidos, pero eso ya va en los gustos de cada una.

Son adecuados para cualquier tipo de piel, incluidas las pieles maduras.

Vienen en una polvera con una borla para su aplicación, aunque yo recomiendo que utilicéis una brocha de tamaño normal, no muy grande y de pelo tupido larguito, para aplicarlos, ya que se trata de matificar dejando un velo suave en la piel.

Es importante que tras coger polvos con la brocha, la sacudas para retirar el exceso. Después, aplícalos, o por la zona T, o por todo el rostro, en función de si lo que buscas es matificar o si lo que quieres es fijar el maquillaje para que aguante más horas,  Es importante que los apliques a toquecitos, no arrastres el producto, con este gesto no se notará que llevamos puesto polvo ni se nos marcarán las lineas.
La borla cubre mucho, demasiado para mi gusto, y aunque conseguiremos una mayor duración del maquillaje, se corre el riesgo de que en las fotos os ocurra esto, ya que reflectan la luz:


Si lo que buscas es que tu maquillaje aguante más horas, una vez hayas terminado de maquillarte, aplica una suave capa de polvos por todo el rostro para fijar el maquillaje.

Os recomiendo utilizar los polvos sueltos al terminar de maquillaros y los polvos compactos para los retoques con el paso de las horas.

Espero que os haya servido.

¡Buen fin de semana!


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