martes, 7 de junio de 2016

Cómo aplicar correctamente los polvos de sol para parecer que estamos bronceadas


Ya empieza el buen tiempo y el calorcito, y con ello las ganas de coger un poquito de color y dejar atrás esa piel tan pálida del invierno.
Gracias a los polvos de sol (también llamados polvos bronceadores o terracotta) podemos resaltar nuestro bronceado o, en caso de no tenerlo, hacer que parezca que estamos bronceadas sin haber tomado el sol; eso sí, aplicándolos de la forma adecuada para obtener un resultado natural.

Para ello voy a explicaros los pasos a seguir y las zonas en las que aplicarlos para lograr nuestro objetivo:
 1. Con la piel limpia, nos aplicamos nuestra hidratante facial, contorno de ojos, etc...


 2. Una vez hidratada la piel ya podemos maquillarnos como solemos hacer normalmente: nos aplicamos nuestro corrector de ojeras y nuestra base de maquillaje habitual. Recordad que la base debe ser siempre del mismo tono que el de vuestra piel.


 3. A continuación nos aplicamos el colorete en las manzanitas, un toque de rubor suave.


 4. Ahora que estamos maquilladas, aplicaremos un toque de polvos de sol para que parezca que nos ha dado el sol y nos ha bronceado la piel.


 La brocha adecuada para aplicarlos es una que sea tupida con la punta plana, tipo Kabuki.



Cogeremos los polvos con la brocha, sacudiremos para eliminar el exceso y lo pondremos sobre ciertas partes del rostro.
Es importante que empecéis cogiendo muy poquita cantidad de producto y la apliquéis con suaves movimientos sobre la piel, y que vayáis repitiendo la operación hasta lograr la intensidad adecuada, así evitaremos pasarnos. La idea es dejar un velo suave de color, ya que queremos un resultado natural, que parezca que realmente nos ha dado el sol, así que ojito con los excesos, no os vaya a pasar como a Catherine Zeta Jones:


Los polvos de sol NUNCA se ponen por toda la cara sino en algunas zonas.
Supongo que muchas habréis oído hablar de la famosa regla del 3 para aplicar los polvos bronceadores, que consiste en dibujarnos un 3 a ambos lados del rostro para parecer bronceadas; es decir, desde el lateral de la frente hasta debajo del pómulo y desde debajo del pómulo hasta la barbilla (como si dibujáramos un tres). No soy partidaria de ella. Cuando tomamos el sol no se nos broncea la piel formando ese 3 en la cara, ¿verdad?.
Las zonas en las que debemos aplicar los polvos de sol son aquellas en las que da el sol normalmente: sobre la parte alta de las mejillas, en el centro de la frente, el puente de la nariz, labio superior y la barbilla. También pondremos un poquito en el cuello y en el centro del escote.
Podéis verlo en el siguiente dibujo:


En cuanto a que tono elegir, os recomiendo como mucho dos tonos más que vuestro tono de piel, y que no tiren a naranja sino a tostado, para que el "bronceado" sea más natural. Fijaos en vuestro tono de piel y tratad de escoger un tono similar al que vuestra piel tomaría al ponerse morena.

¡Qué paséis un buen día!


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3 comentarios:

  1. Me ha encantado el ejemplo de "los polvos no se ponen en toda la cara" jajajaja. ¡Y más si son naranjas! ¡besos!

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  2. Muy buenas recomendaciones. Besotes, guapa!

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